Un niño no es un soldado
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Sol Mestizo
Un niño o niña soldado es cualquier persona menor de 18 años que forma parte de cualquier tipo de fuerza o movimiento armado.
Hoy día hay, oficialmente, 300.000 niños soldados combatientes en el mundo.
Reclutar niños y niñas soldado es una práctica habitual en el seno de muchos conflictos armados en todo el mundo. En algunos de ellos, los soldados adultos han muerto o sencillamente no están, sólo quedan niños. Lamentablemente, los niños y niñas aportan "ventajas adicionales" a las bandas armadas, ya que son mejores soldados, obedecen sin rebelarse ni organizarse, son fácilmente reemplazables. Realizan labores especialmente peligrosas como desactivar minas, espiar o misiones suicidas. Son obligados a servir como señuelos, detectores de la posición enemiga, guardaespaldas de sus comandantes o esclavos sexuales.
Estos niños y niñas han sido secuestrados en la calle o sacados de las aulas, campos de refugiados o campos de desplazados internos. Otros muchos son forzados a salir de sus casas a punta de pistola. El reclutamiento y la utilización de menores de 18 años en los conflictos armados constituyen crímenes de guerra y, por consiguiente, son crímenes cometidos contra toda la comunidad internacional.
En las líneas de combate, los reclutadores obligan a los niños reiteradamente a cometer abusos, violaciones y asesinatos, contra civiles y soldados enemigos. Incluso se les llega a forzar a matar a miembros de su propia familia. A menudo se les administran drogas y alcohol para hacerlos insensibles a las emociones cuando cometen estos crímenes.
En el caso de las niñas soldado, además de la brutalidad y el trauma derivados de las violaciones en sí, estas agresiones sexuales pueden producirles lesiones físicas graves y embarazos forzados, así como contagio de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
Algunos ex niños soldados a los que se había desmovilizado dijeron a Amnistía Internacional que temían volver a sus comunidades porque sus vecinos habían presenciado su participación en los crímenes.
Desde el grupo de Amnistía Internacional de Albacete pretendemos sensibilizar y concienciar a la población con esta campaña y, cuyo lema, hemos escogido para la celebración de la novena edición del Sol Mestizo 2007.
Hoy día hay, oficialmente, 300.000 niños soldados combatientes en el mundo.
Reclutar niños y niñas soldado es una práctica habitual en el seno de muchos conflictos armados en todo el mundo. En algunos de ellos, los soldados adultos han muerto o sencillamente no están, sólo quedan niños. Lamentablemente, los niños y niñas aportan "ventajas adicionales" a las bandas armadas, ya que son mejores soldados, obedecen sin rebelarse ni organizarse, son fácilmente reemplazables. Realizan labores especialmente peligrosas como desactivar minas, espiar o misiones suicidas. Son obligados a servir como señuelos, detectores de la posición enemiga, guardaespaldas de sus comandantes o esclavos sexuales.
Estos niños y niñas han sido secuestrados en la calle o sacados de las aulas, campos de refugiados o campos de desplazados internos. Otros muchos son forzados a salir de sus casas a punta de pistola. El reclutamiento y la utilización de menores de 18 años en los conflictos armados constituyen crímenes de guerra y, por consiguiente, son crímenes cometidos contra toda la comunidad internacional.
En las líneas de combate, los reclutadores obligan a los niños reiteradamente a cometer abusos, violaciones y asesinatos, contra civiles y soldados enemigos. Incluso se les llega a forzar a matar a miembros de su propia familia. A menudo se les administran drogas y alcohol para hacerlos insensibles a las emociones cuando cometen estos crímenes.
En el caso de las niñas soldado, además de la brutalidad y el trauma derivados de las violaciones en sí, estas agresiones sexuales pueden producirles lesiones físicas graves y embarazos forzados, así como contagio de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
Algunos ex niños soldados a los que se había desmovilizado dijeron a Amnistía Internacional que temían volver a sus comunidades porque sus vecinos habían presenciado su participación en los crímenes.
Desde el grupo de Amnistía Internacional de Albacete pretendemos sensibilizar y concienciar a la población con esta campaña y, cuyo lema, hemos escogido para la celebración de la novena edición del Sol Mestizo 2007.